¿Las Imágenes que ‘Te Gustan’ en Instagram Refuerzan el Elitismo Corporal y la Masculinidad Tóxica?

This post is also available in: Inglés Portugués

Vivir en Los Ángeles brinda la experiencia de una hiperrealidad que magnifica los males culturales de una manera profundamente ruidosa y vibrante.

Hago pesas en el gimnasio junto a un modelo de ropa interior, cuya imagen casi desnuda está pegada en una publicidad al otro lado de la calle. Más tarde tengo el estresante privilegio de hacer cardio entre un chico de portada de Men’s Fitness y un actor porno. Después, me siento en un sauna lleno de “celebridades” que suben fotos en ropa interior a Instagram y otros hombres atrapados por las normas corporales actuales.

Estas experiencias ayudan a seguir adelante en la lucha contra la masculinidad y la hombría, y veo cómo esas creaciones sociales se fortalecen y juegan con nuestros cuerpos.

Independientemente de que un hombre esté a la altura del cuerpo estándar — a través del sobreentrenamiento, la alimentación desordenada o la genética — todos somos rehenes y responsables de cómo participamos o reproducimos las políticas y las normas corporales deseables. Esto no quiere decir que las luchas corporales de un cuerpo homonormativo sean las mismas para una persona de color, cuerpo con sobrepeso, discapacitado, trans o queer, pero se puede decir que la responsabilidad para desmantelar el sistema de elitismo corporal y tóxico recae sobre todos nosotros, masculinidad en la que la mayoría de nosotros participa, a menudo sin saberlo.

Quiero que los que no tienen privilegios corporales — las minorías del cuerpo, los avergonzados de su cuerpo, los gordos, los discapacitados, los no normativos,las personas de color — sepan que el erotismo existe para ustedes, que sus cuerpos son deseables y que debemos desmantelar las plataformas que dicen lo contrario.

Cada vez que le das “Me Gusta” o sigues las cuentas de quienes publican fotografías en ropa interior diariamente con cuerpos musculosos y blancos, estás participando activamente en la política corporal al fortalecer esas normas corporales específicas. En su lugar, sería bueno seguir y dar “Me Gusta” a las cuentas que respaldan las normas corporales reales y que reforzan el positivismo al cuerpo.

Cada vez que te masturbas viendo videos de hombres en esteroides y con grandes vergas, de nuevo apoyas y reproduces activamente los estándares que te oprimen; y si no a ti, a otros. En cambio, mira pornografía que erotice a los cuerpos diversos y que refleje el que tienes.

Tu orgasmo no es neutral, y tampoco lo son las publicaciones en las redes sociales”.

Cada publicación es un voto político, emitido a favor o en contra de la perpetuación de la vergüenza corporal o la salud corporal. Eres parte del problema del fascismo corporal y la vergüenza si apoyas esas publicaciones diarias de abdominales (no es nada inspirador, solo es tóxico) frente a los verdaderos revolucionarios que publican sus cuerpos gordos, sin ejercicio, sin músculos, cuerops queer en movimiento. (Ver la cuenta deDancehall King Chrissy en Instagram para obtener una verdadera sanación y liberación).

Al mirar las fotos publicadas en Instagram de todos los cuerpos musuclosos y blancos en una pool party, uno puede preguntarse si los participantes enviaron una foto sin camisa para obtener una invitación. ¿O acaso esos círculos sociales perpetúan las normas corporales tóxicas y vigilan esos márgenes?

Espero que sea esto último, pero como terapeuta me preocupa el daño psíquico hecho internamente (y externamente) para mantener el privilegio corporal: el monitoreo constante del cuerpo, que tu estado de ánimo dependa de tus abdominales, la ansiedad puesta en el mantenimiento de la deseabilidad y la aceptabilidad.

También soy consciente de la opresión que estas imágenes causan a la masculinidad y al machismo.

La conformidad utilizada para la confianza es agotadora y bastante superficial. Estas fotos excluyen y legitiman abiertamente la deseabilidad de un solo cuerpo. Estas fotos comunican encubiertamente que para poder “sentarse con nosotros” debe parecerte a nosotros. La diversidad no es tolerada. Este es un ejemplo de cómo las publicaciones en las redes sociales se convierten en armas y se usan contra nosotros mismos cuando las vemos e internalizamos sus mensajes. Por favor, no pienses que todo esto no tiene un efecto en tu autoestima.

Parte de luchar contra esto es dejar de seguir y dejar de apoyar cualquier cosa que te haga sentir mal con tu cuerpo y apoya la representación opresiva y limitada del cuerpo. No lo alimentes cultural o psicológicamente. ¿Por qué? Se llama compasión y responsabilidad social.

Esto no se trata de demonizar esos cuerpos; Apoyo todos los cuerpos, y la belleza de la diversidad y los diversos tamaños. Se trata de desincentivar ideales específicos y dejar de permitir su elitismo y poder.

He aquí por qué esto importa: hace unos meses estaba en el gimnasio, una vez más, donde todo esto es más visible e insidioso, y tres hombres a mi lado estaban discutiendo sobre el nuevo novio de su amigo. El tema era si este tipo podría llamarse “atlético” por lo delgado que era. Este pobre ser humano ausente estaba siendo valorado y deseado en base a su cuerpo.

De alguna manera, culturalmente, nuestros cuerpos, que son meros vehículos, se han convertido en un factor determinante de nuestro valor y son considerados logros. Esta política corporal es fascista, disfrazada como una plática de “fitness”.

De alguna manera, a lo largo del camino, el “estado físico” se ha confundido con la estética, y no es lo mismo. La salud no está determinada por los abdominales o bíceps; eso es estética, no salud. De alguna manera, la fobia a los alimentos y los desordenes alimenticios han pasado a ser parte de “mantener un estado físico”, lo cual tampoco es lo mismo.

La salud existe en todos los tamaños, con cuerpos grandes absolutamente sanos. Tomar suplementos químicos, esteroides y Red Bull y decir que el estar gordo es equivalente a no estar saludable es un error, porque llevar una vida inestabe con tal de ser musculoso tampoco es mantener un estado saludable, eso simplemente es odiar los cuerpos gordos no tradicionales y no vistos en los medios. Eso es intolerancia, y eso es lo que debe detenerse.

Para aquellos que tienen privilegios físicos y genéticos en el cuerpo, puede ser parte del cambio necesario, pero para hacerlo deben sentirse cómodos con ser desafiados y criticados.

La crítica y el activismo a menudo pueden parecer un ataque para aquellos con todos los privilegios, ya que esto es nuevo para ellos, y la idea de un cambio de poder les hace sentir bien a unos pocos. Pero este trabajo recae en todos ustedes, en todos nosotros, ya que todos estamos afectados, y es un verdadero problema de justicia social.

Este trabajo se cruza con el racismo sexual y la vergüenza corporal en las aplicaciones de citas y sexo y el odio masivo de la grasa corporal. Las cuentas de las redes sociales que diario suben imágenes de abdominales y pectorales son herramientas de vergüenza corporal. El uso de imágenes de cuerpos privilegiados oprime a otros y reproduce valores sociales problemáticos. No seas misionero de los ideales normativos del cuerpo. Quiero que sepas el daño que hacen tus publicaciones. Fortalecen la masculinidad tóxica y evitan cualquier cosa que se vea femenina. Le dicen a los cuerpos diversos que no son lo suficientemente buenos y que no son eróticos ni deseables.

La mayoría de nosotros participa en esta opresión sistémica, pero no somos plenamente conscientes de cuándo y cómo. Las cosas más poderosas y bellas sobre las redes sociales, el porno e incluso algunos gimnasios, son las enormes representaciones corporales y valores disponibles.

No existe el cuerpo adecuado, y la salud viene en todos los tamaños, pero aún así el cuerpo blanco, cisgénero, masculino de gimnasio reina supremo y vencedor antes los demás, con todos sus privilegios culturales y sexuales. Es hora de desmantelarlo y hacer espacio para otros cuerpos.

Aquellos que viven en el margen siempre serán los más saludables, obligados a vivir con confianza con autoaceptación y autenticidad, frente a la vaga confianza de la conformidad. Nuestra autoestima, nuestra seguridad sexual y corporal se basa en las conversaciones, los amigos y las redes sociales con las que nos rodeamos.

Muéstrame tus redes sociales y demuéstrame tu salud e integridad.

 

El Dr. Chris Donaghue es conferencista, terapeuta y presentador del podcast LoveLine, un experto semanal en The Amber Rose Show, y co-anfitrión frecuente de la serie de televisión The Doctors. Anteriormente fue anfitrión de Sex Box de WE tv y Bad Sex de Logo. Es autor del libro Sex Outside the LinesAuthentic Sexuality in a Sexually Dysfunctional Culture y ha sido publicado en varias revistas profesionales e importantes, desde The New York Times y Newsweek hasta Cosmo y National Geographic. Síguelo en Twitter (@chrisdonaghue) e Instagram (@drdonaghue).

 

Foto destacada de Lordn a través de iStock