5 Formas de Recuperar la Emoción y el Optimismo de tu Primera Relación

This post is also available in: Inglés

Recuerdo mi primer amor como si fuera ayer. Su nombre es Inbal. Desde ella he salido con gente de diversos géneros. He amado a otros hombres y a otras mujeres. Pero ella fue mi primer amor. Y como dicen, el primer corte simpre es el más profundo.

La invité a salir el día de San Valentín en mi primer año de secundaria, con una canción original que escribí para ella con mi guitarra. La letra final de la canción era “¿Serías mi novia?”. Hasta el día de hoy, creo que esa fue la vez que más he hecho feliz a alguien. Cuando me dijo, “Por supuesto, tonto”, y procedimos a besarnos hasta que terminó el lunch break.

Los siguientes 11 meses fueron un torbellino emocional, con los altibajos más fuertes que jamás haya experimentado. Cuando nos separamos en el Starbucks de mi casa, llegué a casa gritando. Mi madre pensó que ella me había dicho algo terrible, o que incluso me había golpeado. Pero ese no era el caso en absoluto. Ella no hacía nada más que decirme palabras amables, pero yo era un completo desastre en la ruptura.

Lloré durante una semana seguida.

La primera persona que conocí después de salir del clóset como bisexual fue a un individuo de género queer, que también se identificaba como bisexual. La amaba (ella prefiere los pronombres femeninos) hasta el punto que llegaba a doler. ¿La razón era? Que yo estaba lleno de tanto auto-odio, miedo y confusión antes de salir (e inmediatamente después hacerlo). Ella me amaba incondicionalmente por lo que yo era, y realmente necesitaba eso para mi autoestima.

Luego estuvo Jason. El primer hombre al que he amado. El primer verdadero “novio” que tuve. La única pareja con la que he vivido. Lo amaba con todo mi corazón.

Ahora sólo salgo con chicos, a pesar de que todavía me identifico como bisexual. (En este artículo previo les expliqué acerca de esto). Pero después de un rato de muchas citas con diferentes chicos, me cansé. Estaba cansado de estar interesado en un chico, sólo para que me hiciera ghosting. Estaba cansado de ser friendzoneado constantemente. Estaba cansado de sentirme paralizado por la indecisión que viene de pensar “debe haber otro hombre por ahí que esté mejor”.

Pero logré recuperar mi optimismo. Para llegar a estar un poco menos cansado. Menos desesperado todo el maldito tiempo. Aunque tal vez no tenga la misma emoción que tuve con mi primer novio, por lo menos ahora estoy emocionado. Ya no me la paso pensando lo siguiente después de la primera cita, “Él era genial, pero me pregunto cuánto tiempo le tomará para mostrar su verdadero yo”.

Aquí les dejo algo que les puede ayudar a recuperar algo de optimismo, emoción — y me atrevo a decir que ingenuidad — como si fuera la primera relación.

 

1. No tener tanto sexo casual.

En estos momentos, amo el sexo casual. No puedo decir nada malo de esto (o bueno, claro que podría, pero no voy a hacerlo). Pero cuando estás tratando de encontrar a un hombre que te emocione, es útil no tener relaciones sexuales con todos los hombres que se te aparezcan. El sexo se vuelve, al menos algo, menos significativo. Puede que también te llegues a sentir algo abrumado con tantas opciones, que una vez más, tal vez no sea algo bueno. Estar sólo con nu chico puede que recuperes esa emoción que solías sentir.

 

2. No tener relaciones sexuales inmediatamente con alguien que te gusta.

De nuevo, literalmente duermo con todos en la primera cita. O al menos lo he llegado a hacer. Ahora, si me gustan, me gusta llegar a conocerlos un poco más antes de acostarme con ellos. (Si no veo un futuro serio con ellos, entonces tengo relaciones sexuales con ellos en la primera cita). El sexo puede confundirte. Especialmente el buen sexo. Te hará pensar que te gusta alguien, cuando la verdad del asunto es que te gusta el sexo. Mi tío gay siempre me dice que si el sexo es bueno, no sabrás si te gusta alguien hasta dentro de seis meses y creo que hay algo de verdad en eso.

 

3. Tener citas románticas.

Acabo de ir a comer fondue con un chico. Al principio pensé: “¿En serio? ¿Fondue? “, Pero después de que me arreglé, nos vimos en el restaurante francés y vivimos toda la experiencia, quedé literalmente obsesionado. Esa mierda cursi que te hace querer vomitar cuando alguien más lo hace — es realmente adorable cuando la experimentas tú. Hace un par de meses tuve una cita con alguien en el muelle de Santa Mónica. Al principio, cuando lo sugirieron, me quería burlar, pero luego, después de que nos besamos en la rueda de la fortuna, quedé impactado y me encantó. Todo eso de lo que te llegas a burlar cínicamente, llega a ser bastante agradable cuando lo vives.

 

4. Permítete emocionarte.

Esto tiene que ver con que te des cuenta de cuando tienes pensamientos negativos. Cuando se trata de citas, los hombres gays llegan a ese espacio negativo más rápido que cualquiera. La cita puede ir genial, pero inmediatamente después, comenzamos a encontrar fallas o razones por las que no va a funcionar, cuando no hay pruebas reales. Cuando te encuentras teniendo un pensamiento negativo innecesario, detenlo.

 

5. Se vulnerable ALV.

Hay una razón por la que no somos vulnerables. Cuando nos abrimos honestamente, el rechazo se vuelve mucho más doloroso. (Como llorar por una semana consecutiva). Como somos conscientes de que la mayoría de las relaciones no funcionan al final, no queremos ser vulnerables. No queremos encontrarnos llorando cada tres meses.

 

Muy bien, así que ahí tienes ¡Buena suerte! Dios sabe que las citas no son fáciles.

 

Imagen destacada por oneinchpunch via iStock